MARKETING EMOCIONAL


Darse por vencido es la primera manera de perder

Vivimos en una sociedad donde la mayoría de medios de comunicación abducen a sociedades enteras a través de mensajes vacíos, ofreciendo pseudocultura. La televisión y el cine se han convertido en fábricas de productos vacíos, donde la ética en muchas casos brilla por su ausencia. Y en el mundo de la publicidad sucede lo mismo, la ética, la pasión y el amor por lo auténtico se han convertido en especies en vías de extinción, siendo necesaria la apertura de un debate que ponga sobre la mesa la necesidad de crear publicidad y contenido informativo ajustado a la realidad, con lógica, sentido común y ética por los valores que se desean transmitir. En resumen: debemos comunicar emocionalmente. Nuestras vidas han pasado a ser digitales, nuestros amigos virtuales, y casi todo lo que queremos saber está a un solo clic de distancia. Experimentar el mundo a través de información de segunda mano no es suficiente, por tal motivo, si queremos autenticidad, tenemos que producirla, crearla.

Nunca conoceremos nuestro potencial total, a menos que nos obliguemos a descubrirlo. Se trata del autodescubrimiento, el que inevitablemente nos lleva a los lugares más salvajes y espectaculares del planeta Tierra. A nivel personal, utilizo el cine, la pasión por viajar y los deportes de montaña como si de un enorme catalizador de emociones se tratase. Son tras pasiones en una, reuniendo aventura, conocimiento y cultura. La montaña, a diferencia de otras aficiones, pasiones, deportes, etc…no es algo que podamos controlar o dominar, la montaña siempre acaba por dominarte ella a ti. El ser humano es tan pequeño que, bajo mi punto de vista, es casi imposible que el hombre pueda llegar a dominar algo tan grande y único. Hoy en día dejamos poco espacio para la contemplación de las cosas pequeñas. Vivimos de un modo acelerado y no disfrutamos de la lentitud. La belleza debe contemplarse con calma, sin prisas, descubriendo que muchas veces, lo que no vemos, lo que permanece oculto, suele ser lo más hermoso. La montaña puede ser todo lo que uno quiera que sea, por eso hay tantas maneras de saborear la montaña y la escalada como las hay de vivir. Por eso, a quien me pregunte «¿qué podemos encontrar en la naturaleza?», le diría que, ante todo, es una fuente de motivación, de paz y de inspiración, pero, como con el resto de cosas que emprenda en la vida, si alguien decide practicar o seguir practicando deportes al aire libre para mejorar su calidad de vida, le diré que lo haga con una predisposición abierta, con entrega y dispuesto a recibir de esta actividad lo que surja, sin demasiadas expectativas previas.

A nivel profesional procuro aplicar todas y cada una de las emociones que me aporta el poder viajar por todo el mundo, escribiendo y filmando momentos, culturas, gentes…desarrollando campañas de publicidad y documentales éticos, proyectos que respeten el contenido y la forma y cuyo mensaje llegue limpio al espectador o al lector, sin alteraciones ni manipulaciones que contaminen el resultado final. El marketing emocional existe, es muy útil y es la mejor arma para comunicar de un modo sincero y transparente.